Yoga para gestantes

Práctica de yoga para gestantes

Las posturas practicadas durante la etapa de gestación dependen del nivel de fitness de cada madre, la salud y el estado de gestación. Para determinar la idoneidad de la práctica de yoga prenatal, es aconsejable consultar al propio ginecólogo.

Yoga para gestantes

Durante el embarazo, se recomienda practucar sólo el yoga prenatal en el segundo trimestre del embarazo (a partir del cuarto al octavo mes). El yoga para gestantes cuando se practica bajo supervisión de un entrenador, generalmente se considera una forma segura de yoga, ya que ayuda a mejorar la flexibilidad general del cuerpo y fortalece los músculos de la pelvis, que es la base del músculo utilizada en el parto. Y no sólo eso, sino que mejora la circulación sanguínea en el cuerpo y estimula los órganos y glándulas, ayudando con ello a la normalización de la presión arterial.

Beneficios de practicar yoga para gestantes

La manera ideal para mantenerse en forma puede ser mediante el yoga prenatal durante el embarazo ya que te mantiene ágil, tonifica los músculos, mejora el equilibrio y la circulación, con poco impacto, si es que hay alguno, en las articulaciones.

Ayuda a disminuir la hinchazón y la inflamación de las articulaciones. La inflamación es causada por la retención de agua y la disminución de la circulación sanguínea. El yoga ayuda a promover la circulación de la sangre, que es eficaz en la prevención y la reducción de la inflamación común de los tobillos, pies y manos durante el embarazo.

Previene y disminuye el dolor en la espalda baja. El dolor de la espalda es una queja común durante la etapa de gestación. La práctica de yoga prenatal regular estira los músculos de la espalda baja y fortalece estos músculos y la columna vertebral. Esto reduce la tensión muscular y mejora la postura que alivia el dolor de espalda.

Alivia el estrés. Para adaptarse a las exigencias físicas del embarazo, el parto y la maternidad, el yoga ofrece al cuerpo de la madre un alivio del estrés físico y emocional en las gestantes. Conseguir un sistema hormonal más equilibrado, hace que las madres embarazadas puedan mantener una mayor sensación de bienestar a través de ejercicios de respiración y relajación que calman el cuerpo y la mente.

El yoga para gestantes es un remedio natural que proporciona un alivio natural de los malestares comunes del embarazo sin ninguna aplicación externa de la medicación.

Yoga para embarazadas principiantes

Yoga para el parto

El yoga puede iniciarse en la etapa de gestación aunque nunca antes se haya practicado sin estar embarazada. Una mujer gestante encontrará que la práctica de yoga durante el embarazo beneficiará a la mente y al cuerpo. Las clases prenatales están diseñadas pensando en las necesidades y limitaciones del embarazo. Además, la mayoría de las posturas de yoga prenatales pueden ser modificadas para adaptarse al nivel de cada persona dependiendo de su condición física, la salud y el estado de embarazo.

Riesgos del yoga para gestantes

Con respecto al yoga prenatal, las futuras madres deberán tener cuidado de evitar ciertas posturas de yoga, especialmente aquellas que son extenuantes, o aquellas que puedan afectar a la región abdominal. A las mujeres embarazadas se les aconseja hacer los ejercicios en la medida de sus posibilidades y no por encima de su sobreesfuerzo. Si encuentran dificultad en hacer las posturas, pueden utilizar diversos puntos de apoyos para ayudarse, como las almohadas, las correas, los bloques y las sillas. También se les aconseja a las mujeres gestantes que hagan las posturas lentamente, sin tirones bruscos, ya que podrían hacerse daño.

Trata de no hacer una postura de cabeza o de hombro o hacer poses que estiren los músculos abdominales demasiado, como las posturas profundas hacia adelante y poses hacia atrás con pliegues y torsiones profundas. Es recomendable llevar a la clase una botella de agua para hidratarse durante el ejercicio.

Efectos del yoga en el feto

Las madres que practican yoga prenatal también aprenden diferentes técnicas de respiración que ayudan a relajarse. Esto es vital para las mujeres embarazadas ya que el proceso del embarazo puede ser bastante estresante para la mente y el cuerpo, sobre todo cuando sus patrones hormonales pueden ser irregulares, lo que les hace sufrir cambios de humor. Las posturas de yoga prenatales y técnicas de respiración ayudarán a las mujeres gestantes a relajarse, e indirectamente, ayudarán a que el feto se relaje y a que la madre y el niño estén conectados íntimamente. La correcta práctica en técnicas de respiración también asegura que el feto recibe oxígeno de flujo completo.

El yoga prenatal ayuda a que el feto se desarrolle sanamente mediante las diferentes posturas de yoga que ayudan a la futura madre a estirar su cuerpo, y por lo tanto, preparar el cuerpo de la futura madre para el proceso del parto.

Yoga para bajar de peso después del parto

¿Es posible que la práctica del yoga después de dar a luz ayude a bajar de peso desde el embarazo?

La mayoría de las mujeres se ocupan de dos cuestiones importantes después de la gestación y de haber dado a luz. Son el aumento de peso y la gordura no deseada.

El yoga puede tratar estos dos temas al mismo tiempo, logrando resultados positivos.

El uso de varias ramas, posturas y técnicas de respiración controlada requieren que la persona mantenga la resistencia con gran precisión y control. Este hecho conlleva a una tasa de metabolismo más eficiente en el cuerpo, lo que lleva a la quema de más calorías que ayuda a eliminar el peso ganado durante el embarazo.

A diferencia del entrenamiento con pesas que se centra en cada grupo muscular aislado, con el yoga, todos los grupos de músculos están involucrados en la práctica. Un régimen regular de yoga junto con una dieta adecuada y ejercicio cardiovascular ayuda a desarrollar la agilidad, alargar los músculos y tonificar el cuerpo después del embarazo.

Cuándo empezar a practicar yoga después de dar a luz

El yoga postnatal se debe hacer 3 meses después de un parto natural y 6 meses después de un parto por cesárea. Es importante recordar que no se debe ejercer más de lo debido y siempre debe hacerse lo que se pueda físicamente. Tener en cuenta que se tarda aproximadamente 6 meses para que el cuerpo de una mujer se recupere completamente del embarazo y del parto por lo que es vital tener cuidado sobre cómo se hace ejercicio durante este periodo. En caso de duda y antes de empezar cualquier tipo de ejercicio, debe consultarse con el médico.