Yoga para embarazadas

Técnicas de yoga para el embarazo

Todos los embarazos dan miedo y alegría a los futuros padres; alegría por tener finalmente un bebé y miedo por el riesgo que ello conlleva. El embarazo es el período desde la concepción hasta el nacimiento y puede durar un total de 40 semanas o 280 días. Algunas mujeres dan a luz antes de la fecha prevista para el parto, el resultado es un recién nacido prematuro. Los síntomas del embarazo incluyen pérdida de la menstruación, náuseas, sensibilidad e hinchazón de los senos, fatiga, náuseas, aumento de la frecuencia de la micción, aumento de peso, cambios de humor y en ocasiones también puede incluir antojos por alimentos inusuales.

Yoga para embarazadas

El embarazo tiene muchos riesgos, aunque estos riesgos normalmente valen la pena. Las complicaciones pueden darse en la madre o el niño. Los riesgos incluyen un embarazo ectópico en el que el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero y la toxemia, una complicación grave que se produce en la última etapa del embarazo y se caracteriza por una presión arterial alta, aumento de peso extremo y proteína en la orina. Los problemas de salud también pueden aumentar el riesgo en el embarazo, tales como las enfermedades del corazón, presión arterial alta, enfermedades del hígado, asma, epilepsia y enfermedades de transmisión sexual. El riesgo es relativamente más alto durante el primer trimestre o los primeros meses, ya que es durante este período cuando los órganos más vitales del niño, como el cerebro, los órganos internos, los brazos y las piernas se están formando. El segundo trimestre, por el contrario, se caracteriza por el aumento de peso y el crecimiento continuo del bebé en el vientre. Las mamás se darán cuanta también de que el bebé comienza a moverse antes del final de este trimestre. El estreñimiento y los calambres en las piernas también pueden aparecer, por lo que es importante mantenerse saludable. En el último trimestre del embarazo es posible que aún se sigan sintiendo molestias que se sintieron en el segundo trimestre. Además de esto, también se tendrá la necesidad de ir al baño con frecuencia y la respiración puede llegar a ser más difícil. El bebé está creciendo más y más y genera más presión en los órganos de la madre.

La práctica de yoga puede ayudar a preparar la mente y el cuerpo para el parto y el nacimiento, ya que el yoga para embarazadas ayuda a enfocarse, concentrarse y mantenerse saludable. Las posturas de yoga son formas suaves de mantener el cuerpo activo y flexible y minimizar los síntomas comunes del embarazo, como las náuseas y el estreñimiento. También puede ayudar a garantizar un parto más fácil y suave por aliviar la tensión alrededor del cuello uterino y el canal de nacimiento y con la apertura de la pelvis. Las técnicas de respiración de yoga para el parto también pueden llegar a ser muy útiles. También ayuda en la restauración de la forma del cuerpo, el útero, el abdomen y el suelo pélvico, y en el alivio de la tensión de la espalda superior y las molestias del pecho después del parto. Debe tenerse especial cuidado, sin embargo, en la elección de las posturas de yoga que se practicarán estando embarazada. Deben evitarse las posturas que requieren apoyarse o forzar la espalda o el vientre.

Durante el primer trimestre del embarazo, se recomiendan las posturas de yoga de pie, ya que esto ayudará a fortalecer las piernas, promover la circulación, generar energía y puede reducir los calambres en las piernas. También es recomendable hacer algo de estiramientos, como el estiramiento de los isquiotibiales para evitar la ciática. Durante el segundo y tercer trimestre del embarazo, es posible reducir el tiempo dedicado a la práctica de las asanas para evitar la fatiga y el exceso de ejercicio. Tampoco se aconseja la práctica de la décima a la decimocuarta semana de embarazo, ya que este periodo es crucial. Las poses supinas, flexiones hacia atrás y la torsión también se pueden hacer con las debidas modificaciones. No debe estirarse demasiado el abdomen, el énfasis de las posturas de torsión debe estar en los hombros y la espalda superior y no en el abdomen. Evitar hacer posturas de inversión aunque sin embargo, algunos profesionales con experiencia en yoga, se sienten cómodos haciendo este tipo de posturas hasta el séptimo mes.

Las siguientes son posturas de yoga que pueden ayudar en el tratamiento de los síntomas del embarazo, lo que garantiza un parto más suave y más fácil, y una recuperación más rápida después del parto. Las posturas que ejercen presión sobre el abdomen y otras zonas delicadas no se deben hacer durante las etapas avanzadas del embarazo. Siempre debe iniciarse en los ejercicios después de consultar a un profesional. Recordar que no se tienen que hacer todas estas asanas y no debe forzarse en ninguna postura.

Postura de Montaña (Tadasana)

Esta postura promueve la experiencia de la tranquilidad, la fuerza, la potencia relajada y la estabilidad de los bienes asociados con las montañas. Se vuelve a esta postura después de realizar otras posturas para familiarizarse con la tranquilidad y calma.

Yoga para el parto

Postura de Triángulo (Trikonasana)

En el arte hindú, el triángulo es un símbolo potente para el principio divino y se encuentra con frecuencia en los yantras y mandalas que se utilizan para la meditación. La postura Trikonasana o Triángulo concluye las posturas de yoga de la sesión base.

Postura del Guerrero

La postura del guerrero estira y fortalece los brazos y las piernas, aumenta la resistencia, mejora el equilibrio y la concentración, y también puede aliviar los dolores de espalda. Si estás sufriendo de diarrea, presión arterial alta o problemas de cuello debes tomar precaución adicional a la hora de practicar esta postura.

Postura de pie - Estiramiento lateral

Esta postura de estiramiento tiene dos líneas de energía que irradian hacia fuera desde el centro. Es una simple postura de yoga con un tramo maravilloso en el que una línea de energía alcanza hacia arriba desde el abdomen y hacia el exterior a través del brazo, y una línea se desplaza hacia abajo a través de las piernas.

Postura de pie - Inclinación hacia delante con piernas fijas

Este ejercicio puede fortalecer y estirar las piernas interiores, la espalda y la columna vertebral. Las personas con problemas de espalda inferior deben evitar hacer la curva de la flexión al completo. Para las principiantes, es posible utilizar accesorios como una silla plegable para apoyar los antebrazos.

Postura sentada con flexión hacia delante (Paschimothanasana)

Relaja el cuerpo y mente, estira los músculos isquiotibiales, hombros y columna vertebral, alivia el estrés y mejora la postura y la concentración mediante la práctica de esta pose sentada en el suelo con la flexión del torso hacia delante. Aprende cómo hacer esta postura correctamente para lograr los máximos resultados.

Postura del héroe (Virasana)

Una de las posturas sentadas fundamentales es ésta. Se emplea como posición inicial durante varios asanas. Fortalece los arcos de los pies, se extiende a los tobillos y mejora la postura corporal. Esta pose es ideal para las personas que tienen los pies planos.

Postura sentada con piernas abiertas y extendidas - flexión adelante (Upavista Konasana)

Es una postura de yoga que actúa principalmente en los isquiotibiales y aductores. Esto energiza el cuerpo y promueve la calma interior.

Postura del Pescado

Hacer la postura del pescado alivia la rigidez de los músculos del cuello y de los hombros y mejora la flexibilidad de la columna vertebral.

Postura del gato (Bidalasana)

Esta postura enseña a iniciar el movimiento desde el centro y coordinar el movimiento y la respiración. Estos son dos de los temas más importantes en la práctica del yoga. Ten en cuenta que la postura del gato puede no ser recomendable si tienes cualquier dolor o lesión de espalda crónico o reciente.

Postura del árbol

La postura del árbol ayuda a fortalecer los muslos, pantorrillas, tobillos y espalda. También puede aumentar la flexibilidad de la cadera y la ingle. El equilibrio y la concentración también pueden mejorar con la práctica constante. Se recomienda esta pose para personas que tienen ciática y los pies planos.

Postura del arado (Halasana)

Esta pose estira la columna vertebral, por lo tanto, mejora la flexibilidad de la columna. Beneficia la glándula de la tiroides y el abdomen, alivia la tensión en los hombros y la espalda y reduce el estrés.

Elevaciones de hombro y ejercicios de cuello

Muchas personas tienen tensión en el cuello y los hombros, lo que lleva a la rigidez, la mala postura y dolores de cabeza por tensión. La práctica del yoga puede ayudar a aliviar la tensión, aumentar la flexibilidad y tonificar los músculos.

Técnica de respiración Ujjayi

Según el antiguo texto de yoga, el Ujjayi puede ayudar a protegerte de una serie de enfermedades mediante la eliminación de exceso de flema, aliento o bilis. Es difícil aprender a realizar esta técnica de respiración pero puede lograrse mediante la guía adecuada.

Postura del muerto

La postura del muerto es considerada como la pose de relajación clásica y se practica antes o en medio de las asanas, así como una relajación final. A pesar de que parece engañosamente simple, en realidad puede ser difícil de realizar.