Yoga para corredores

Beneficios del yoga para los corredores

Los corredores pueden beneficiarse en gran medida de los efectos del yoga en la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio. Muchos de los problemas a los que se enfrentan los corredores, incluyendo el dolor en las rodillas, los isquiotibiales y el dolor en la espalda baja, se pueden resolver mediante la práctica de asanas de yoga.

Yoga para corredores

¿Cómo afecta correr al cuerpo?

Correr es un ejercicio repetitivo que puede crear tirantez excesiva en los músculos de las piernas, lo que hace inestable a nuestro cuerpo. Si no estiras adecuadamente antes y después de una carrera, los músculos se harán más cortos y más fuertes, y el cuerpo más desequilibrado e inestable. El cuerpo va a tratar de compensar esta inestabilidad, poniendo una presión innecesaria sobre los músculos, las articulaciones y los huesos de las piernas y la espalda.

El yoga aumenta la flexibilidad y fuerza

El yoga puede ser de gran beneficio para los corredores que buscan un método de entrenamiento cruzado. El yoga puede ayudar a aflojar y alargar los músculos del cuerpo, para revertir la rigidez muscular causada cuando corremos, y haciendo que el cuerpo se vuelva más flexible y estable. El yoga ayuda a alinear los músculos y los huesos, por lo que el cuerpo funcionará de manera más eficiente, experimentando menos rigidez y estando en un menor riesgo de lesiones. El enfoque del yoga en la alineación puede ayudar a corregir los problemas de posturas al correr que a menudo conducen a dolor de rodilla, cadera y espalda.

El yoga también ofrece un entrenamiento de cuerpo completo que puede aumentar en gran medida nuestra fuerza total y la resistencia. El énfasis del yoga en la respiración controlada ayuda a fortalecer el sistema respiratorio. El yoga nos enseña también a ser conscientes de cómo la respiración puede aliviar la tensión del cuerpo durante una carrera competitiva y hacer a los corredores más conscientes de las posibles lesiones. El yoga trabaja los músculos de todo el cuerpo, y muchos corredores han encontrado que una práctica regular de yoga puede ocupar el lugar de otras formas de entrenamiento cruzado.

Yoga para recuperarse del entrenamiento de correr

El yoga puede ser un ejercicio aeróbico intenso, o puede ser una práctica restaurativa. Practicar, actitudes restaurativas relajantes puede ayudar a los atletas a recuperarse más rápido después de largas carreras y entrenamientos duros. Los corredores pueden hacer posturas restaurativas para la relajación muscular profunda como la postura del pez apoyado, la pose de las piernas hacia la pared, la postura del muerto, la postura pigeon y la postura del niño.

Similitud entre Correr y el Yoga

Los corredores dedicados encontrarán que el yoga es similar a correr de alguna manera. El yoga ofrece un entrenamiento aeróbico intenso, especialmente si se decide estudiar un estilo como el Yoga Ashtanga o el Power Yoga o energético.

Yoga para runners

Tanto correr como el yoga enseñan al practicante a centrarse en el momento presente. La atención plena es una parte clave de la carrera, mientras que los corredores se encuentran centrados en la tarea en cuestión, sin preocuparse por los problemas de su vida cotidiana o del pasado, presente y futuro. Muchos corredores se encuentran con que la conciencia de la respiración que aprenden en la clase de yoga les ayuda a mantener un mismo ritmo corriendo de manera más eficiente. Otros descubren como aquietar la mente, mientras que el estiramiento y el fortalecimiento del cuerpo alivia el dolor de la tensión muscular causada por las carreras largas y el estrés diario.

Estiramientos de yoga para hacer más seguro correr

Realizando unos cuantos estiramientos de yoga profundos antes y después de las carreras puede ser una gran manera de hacer que los músculos esten más relajados y flexibles antes de un entrenamiento. Si no estiras antes de una carrera, te arriesgas a que los músculos en frío se lesionen. El estiramiento después de correr mantiene los músculos largos y sueltos y puede prevenir el dolor causado por una acumulación de ácido láctico.