Yoga para bebés

El yoga para bebés ayuda a sintonizar con las necesidades del bebé y calmarlas o estimularlas según corresponda, con una sensación de seguridad y bienestar. Es beneficioso para todos los bebés, y además no es necesario haber practicado yoga con anterioridad o incluso sin tan siquiera saber nada de yoga puedes empezar a practicarlo con tu bebé. Los bebés recién nacidos responden positivamente a la estimulación conjunta de los movimientos y toques. El yoga para bebés incluye una amplia gama de diferentes prácticas que se pueden combinar para adaptarse a las necesidades de cada bebé o niño pequeño a través de su desarrollo individual:

Yoga para bebés
  • Trazos corporales suaves
  • Movimientos de yoga adaptados a los bebés (mini giros, mini estiramientos, movimientos superiores e inferiores del cuerpo, movimientos diagonales). Estos movimientos se han transmitido durante generaciones, y en la India durante por lo menos 2000 años.
  • Una mezcla entre el yoga y el yoga postnatal del bebé para las madres primerizas.
  • Movimientos juguetones con rimas.
  • Relajación conjunta de los padres y el bebé (relajación caminando, relajación instantánea, relajación al sueño, relajación de alimentación).
  • Prácticas transitorias (control de la cabeza, sentarse, gatear, pararse, los primeros pasos, primeros saltos y equilibrios).

El yoga para bebés ofrece la estimulación física de calidad que se ha vuelto esencial para un estilo de vida sedentario urbano. Por cada hora que los bebés pasan atados en sus cochecitos o en las tronas de casa, 5 minutos de yoga para bebés proporciona estiramiento como punto de partida para un estilo de vida saludable. El yoga para bebés se puede practicar al instante en cualquier lugar en cualquier momento y siempre genera una interacción alegre.

Yoga para la recuperación postnatal

El tiempo después de dar a luz es un tiempo de grandes cambios y ajustes en el ritmo de vida. Durante este tiempo, una mujer es vulnerable al estrés y la tensión en muchos niveles diferentes, por lo que el yoga postnatal es suave y terapéutico.

El énfasis está en la crianza y apoyo: a nivel físico las prácticas están diseñadas para promover la facilidad y comodidad. Se trabaja en la estabilización de la pelvis, tonificar la zona abdominal y el apoyo a la zona lumbar.

También hay prácticas para levantar el ánimo y recuperar energías, alternando con períodos de descanso reparador.

Yoga para bebés que se sientan

Yoga para mamás y bebés

En esta etapa, las madres se sienten con un poco más de energía que en el período postnatal inmediato, por lo que sus prácticas implican el estiramiento más profundo y vigoroso, la revitalización de las posturas de yoga y la respiración. Los bebés disfrutan de algunas de las mismas rimas y movimientos rítmicos que los bebés más pequeños, pero también tienen el desafío de otras prácticas para ayudar en el desarrollo de arrastrarse con destreza.

La práctica del yoga ayuda tanto a la mamá como al bebé a desarrollar un sentido compartido de la diversión, al tiempo que mejora el equilibrio y la coordinación. Los tiempos de relajación se integran con un tiempo de juego especial para trabajar la curiosidad de los bebés. Pueden emplearse tarareos y cantos para ayudar a que todos disfruten de un momento de tranquilidad en el final de la clase.

Las clases de yoga para bebés son una salida semanal de descanso para las mamás a tiempo completo con una apretada agenda, y también puede ser un evento muy útil para que las mamás que han regresado a trabajar a tiempo parcial, disfruten con sus bebés.

Yoga para bebés que caminan

De un momento a otro, los bebés se convierten en niños pequeños, y las madres necesitan mucha energía para mantenerse al día con sus hijos.

En las clases de yoga orientadas para los bebés que ya dan pasos, se trabaja para optimizar la fuerza y la energía con secuencias de yoga, como el saludo al sol, y se emplea la práctica de relajación profunda para revitalizar la energía de los padres.

En muchas de las sesiones de este nivel, los niños pequeños hacen rimas de canto, saltos, estiramientos y balanceos. Se integran posturas de yoga como la pose de mecedora, rodar y rebotar, para el deleite de la madre y el bebé.

Siempre se dispone de un tiempo de descanso tranquilo al final de las clases de yoga y un poco de canto para facilitar el silencio y la relajación de todos.